ALGUNOS ESTÁN DESQUICIADOS,
muy enfermos, constantemente,
invocan a viejos fantasmas
para asustar a sus oponentes.
Aquellos que no están de acuerdo
con sus postulados,
quisieran hablar, compartir
y aunar fuerzas para lograr
algo que satisfaga a todos.
Quisieran poder luchar por unos ideales
comunes, dejar de pelear
por desgracias ajenas,
empezar a construir el camino
de la concordia.
No pueden. Es imposible.
Aquellos que están en el poder
sólo desean seguir ejerciendo
de verdugos.


